Preocupaciones y darle vueltas
¿Miedo a tomar la decisión equivocada? Pregúntate si es una puerta de doble sentido
La psicóloga Alana Anijar explica cómo separar las decisiones que puedes deshacer de las que no, por qué el miedo las trata igual y qué dice la investigación sobre dejar opciones abiertas.
Lectura breve1h Protocols · 26 de octubre de 2026 · 3 min de lectura
En el programa Psicologia na Prática (septiembre de 2025), la psicóloga brasileña Alana Anijar dedicó un episodio al miedo a tomar la decisión equivocada y arrepentirse. El primer consejo, dijo Anijar en ese episodio, es cambiar cómo miras las decisiones. No todas pesan lo mismo. Pero cuando estás ansioso, todas parecen igual de pesadas. Para ordenarlas, Anijar toma prestado un marco atribuido a un conocido fundador de empresas: dos tipos de decisión.
Dos puertas
Las decisiones de tipo 2, según cuenta Anijar, son reversibles. Son una puerta de doble sentido: si sale mal, puedes volver a cruzarla. Los ejemplos son cotidianos: probar una afición nueva, un corte de pelo nuevo, reorganizar una habitación, apuntarte a un curso en línea. Estas decisiones no deberían llevarse mucha energía, desde este punto de vista, porque no necesitan una certeza total. Cuanto antes decides, antes aprendes, y la vida sigue. Si te cortas el flequillo y no te gusta, vuelve a crecer.
Las decisiones de tipo 1 son las irreversibles, o muy difíciles de revertir. Son una puerta de un solo sentido. Los ejemplos: tener un hijo, mudarte a otro país para siempre, meter todos tus ahorros en un negocio nuevo, casarte o separarte. Estas merecen tiempo: pensar con calma, hablar con personas de confianza, sopesar lo que podrías ganar y perder. El problema, dijo Anijar, es que confundimos las dos.
"a gente trata decisões do tipo 2... como se fossem tipo 1"
En español: «tratamos las decisiones de tipo 2 como si fueran de tipo 1».
Alana Anijar, Psicologia na Prática, 2025
El resultado, dijo Anijar, es que nos quedamos paralizados ante cosas que podrían ser sencillas.
Qué añade la investigación
La investigación sobre decisiones añade un giro a este consejo. En un estudio de Harvard de 2002, unos estudiantes eligieron una foto para quedársela. A quienes su elección les resultaba definitiva acabó gustándoles más su foto que a quienes todavía podían cambiarla. Sin embargo, cuando se preguntó a otro grupo de 89 estudiantes, unos dos tercios dijeron que preferían conservar la opción de cambiar (Gilbert and Ebert, 2002). Así que a la gente le gusta la sensación de una puerta de doble sentido, pero una vez que has elegido, tratar la decisión como cerrada puede sentarte mejor que dejarla abierta.
Esperar a la opción perfecta también tiene costes. En estudios con más de 1.700 personas, quienes siempre buscaban la mejor opción tendían a declarar más arrepentimiento (Schwartz et al, 2002). Es una asociación, no una prueba de que buscar cause arrepentimiento.
Cómo encaja esto en el programa Preocuparte Menos y Darle Menos Vueltas
En el 1h Protocol para Preocuparte Menos y Darle Menos Vueltas, las decisiones que se quedan abiertas son uno de los patrones, el Open Decision. Su parte del programa te pide escribir la una o dos cosas que la decisión tiene que acertar, quedarte con la primera opción que cumpla ambas y elegir una fecha para decidir. Ese día eliges y la cierras, y solo un dato nuevo la reabre. Si necesitas más tiempo, mueves la fecha una vez y escribes por qué. El episodio de Anijar está en la lista de escucha del programa. El primer capítulo es gratis y, si este es tu patrón, termina con tu primer paso: dos cosas y una fecha.
Fuente: Alana Anijar, Psicologia na Prática, Você tem medo de tomar a decisão errada e se arrepender?, 30 sept 2025 Investigación: Gilbert and Ebert, 2002 · Schwartz et al, 2002